En muchas sociedades pequeñas y familiares, el administrador no solo ocupa el cargo, sino que también trabaja realmente en la empresa. Y ahí es donde suelen surgir las dudas: si esas cantidades pueden deducirse o si, por el contrario, pueden acabar dando problemas con Hacienda.
La reciente sentencia del Tribunal Supremo nº 546/2025, de 9 de mayo, ha reforzado la posibilidad de deducir estas retribuciones cuando responden a servicios efectivamente prestados y están correctamente acreditada. Pero eso no significa que cualquier pago al administrador pueda deducirse automáticamente.
¿Dónde suele estar el problema?
El error más habitual es pensar que, si la sociedad paga al administrador y lo contabiliza como gasto, ya está todo correctamente planteado.
Sin embargo, Hacienda puede analizar con detalle qué funciones se realizan, cómo se retribuyen y si existe una base clara para defender el gasto.
¿Qué ha aclarado el Tribunal Supremo?
La sentencia es relevante porque corrige una interpretación excesivamente rígida que, en muchos casos, llevaba a rechazar la deducción casi de forma automática.
El Tribunal Supremo refuerza que:
- Si la sociedad acredita que las cantidades retribuyen trabajo real y no un reparto encubierto de beneficios, el gasto puede ser deducible.
- La falta de previsión en estatutos o de un contrato laboral escrito no impide por sí sola la deducción, siempre que pueda demostrarse la realidad de los servicios prestados.
- Cada caso debe analizarse atendiendo a las funciones efectivamente realizadas y a la documentación disponible.
¿Cuándo conviene revisarlo con más atención?
Especialmente cuando:
- el administrador trabaja activamente en la sociedad;
- además del cargo, realiza funciones de dirección, gestión o trabajo ordinario;
- no está del todo claro cómo se ha fijado su retribución;
- se han venido deduciendo estas cantidades sin revisar bien su soporte.
En estos casos, conviene no dar nada por supuesto y comprobar que la situación esté correctamente planteada.
En Ercilla Asesores ayudamos a sociedades y empresas familiares a revisar este tipo de situaciones para comprobar si la retribución del administrador está correctamente planteada y evitar problemas fiscales futuros.