Cuando una persona trabajadora sufre un accidente mientras conduce un vehículo de empresa, no solo hay que gestionar el siniestro. También pueden surgir dudas sobre la responsabilidad, la cobertura del seguro, la consideración del accidente como laboral y las obligaciones que debe asumir la empresa.
Conocer cómo actúa la normativa en estas situaciones resulta fundamental para evitar conflictos y gestionar correctamente el incidente. La respuesta dependerá de aspectos como el motivo del desplazamiento, las circunstancias del accidente y la actuación del conductor.
¿Qué normativa regula los accidentes con vehículos de empresa?
Los accidentes de circulación en España se rigen por la normativa sobre responsabilidad civil y seguro obligatorio de vehículos a motor. Además, cuando el siniestro ocurre durante la actividad laboral, también resulta de aplicación la legislación laboral y la normativa en materia de prevención de riesgos laborales.
Por ello, un mismo accidente puede tener consecuencias desde diferentes ámbitos: laboral, civil, asegurador e incluso disciplinario.
¿Cuándo puede considerarse un accidente laboral?
No todos los accidentes con un vehículo de empresa tienen la misma consideración.
En función de las circunstancias, pueden distinguirse diferentes situaciones.
⮞ Accidente durante un desplazamiento por motivos de trabajo
Cuando la persona trabajadora utiliza el vehículo para realizar una gestión encargada por la empresa, visitar a un cliente o desplazarse entre distintos centros de trabajo, el accidente puede tener la consideración de accidente laboral.
En estos casos, la mutua colaboradora será la encargada de gestionar la asistencia sanitaria y, en su caso, la incapacidad temporal derivada del accidente.
⮞ Accidente durante el trayecto entre el domicilio y el trabajo
También puede tratarse de un accidente laboral cuando ocurre durante el desplazamiento habitual entre el domicilio y el centro de trabajo, siempre que se cumplan los requisitos exigidos por la normativa y la jurisprudencia.
Para ello, el trayecto debe responder al recorrido habitual y realizarse dentro de un horario coherente con la jornada laboral.
⮞ Conductores cuya actividad consiste en conducir
En determinadas profesiones, como el transporte de mercancías o viajeros, la conducción constituye la propia actividad laboral.
En estos casos, el vehículo forma parte del puesto de trabajo y los accidentes presentan particularidades específicas tanto desde el punto de vista laboral como preventivo.
¿Quién asume la responsabilidad por los daños?
La responsabilidad no depende únicamente de que el vehículo pertenezca a la empresa.
Será necesario analizar quién provocó el accidente y cuáles fueron las circunstancias concretas del siniestro.
Si la persona trabajadora actuó respetando las normas de circulación y el accidente fue causado por un tercero, la cobertura del seguro y las posibles indemnizaciones seguirán el procedimiento habitual previsto para este tipo de siniestros.
Por el contrario, cuando el accidente sea consecuencia de una conducta gravemente negligente —como conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, incumplir de forma manifiesta las normas de circulación o utilizar el vehículo de forma indebida— podrían derivarse responsabilidades para la persona trabajadora, sin perjuicio de la cobertura que corresponda según la póliza contratada.
¿Qué obligaciones tiene la empresa?
Las empresas también deben cumplir una serie de obligaciones cuando sus personas trabajadoras utilizan vehículos durante la jornada laboral. Entre otras actuaciones, resulta recomendable:
- Comunicar el accidente a la compañía aseguradora dentro del plazo establecido.
- Recopilar toda la documentación relacionada con el siniestro.
- Gestionar, cuando proceda, la comunicación del accidente laboral ante la mutua.
- Revisar las coberturas del seguro contratado.
- Analizar las causas del accidente para determinar si es necesario adoptar medidas preventivas.
Una correcta gestión documental facilita la tramitación del expediente y ayuda a evitar conflictos posteriores.
La prevención también forma parte de la responsabilidad empresarial
La prevención de riesgos laborales no se limita al centro de trabajo.
Cuando las personas trabajadoras utilizan vehículos para desarrollar su actividad, la empresa debe adoptar medidas razonables para minimizar los riesgos asociados a la conducción.
Entre otras actuaciones, conviene comprobar que los conductores disponen de la autorización correspondiente, que los vehículos reciben el mantenimiento adecuado y que la plantilla conoce las normas de conducción segura aplicables a su actividad.
Estas medidas no solo contribuyen a reducir la siniestralidad, sino que también pueden disminuir la exposición de la empresa a posibles responsabilidades.
El asesoramiento especializado ayuda a evitar problemas
La gestión de un accidente con un vehículo de empresa puede implicar cuestiones laborales, aseguradoras y de prevención que conviene analizar de forma conjunta.
En Ercilla Asesores revisamos las obligaciones legales aplicables y ofrecemos asesoramiento para minimizar riesgos y garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.