Tener joyas, dinero en efectivo u otros bienes de valor no supone, por sí solo, un problema fiscal. El riesgo aparece cuando ese patrimonio no encaja con la renta o el patrimonio declarados.
En esos casos, la Hacienda Foral de Bizkaia puede pedir que se justifique de dónde procede ese dinero o esos bienes. Por eso, no basta con afirmar que «ya se tenían» o que proceden de la familia: es importante poder acreditarlo.
Si no se acredita suficientemente el origen de los bienes o del dinero, la Hacienda Foral puede calificarlos como una ganancia patrimonial no justificada e integrarlos en la base liquidable general del IRPF del periodo en el que se descubran.
La regulación foral permite evitar esta imputación cuando se acredita suficientemente que los bienes ya se poseían desde un periodo prescrito.
¿Cuándo puede surgir el problema?
La Administración tributaria no solo puede revisar los ingresos declarados, sino también la evolución del patrimonio de una persona.
Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando detecta:
- ingresos en efectivo sin una justificación clara;
- compras de bienes de valor elevado;
- joyas, obras de arte u otros bienes cuyo origen no está documentado;
- bienes heredados o recibidos por donación sin documentación suficiente;
- niveles de gasto que no se corresponden con los ingresos declarados.
En estos casos, la clave está en poder explicar y acreditar el origen de esos bienes o del dinero utilizado para adquirirlos.
¿Qué es una ganancia patrimonial no justificada?
Si no se puede justificar el origen del dinero o de los bienes, Hacienda Foral puede considerar que existe una ganancia patrimonial no justificada.
Esto puede implicar que ese importe tribute en el IRPF del ejercicio en que se descubra, salvo que se pueda acreditar suficientemente que ya se era titular de esos bienes o derechos desde una fecha correspondiente a un periodo prescrito.
Además, la regularización puede llevar aparejados intereses de demora y, en su caso, sanciones.
¿Qué documentación puede ayudar?
Según el caso, puede ser útil conservar facturas, justificantes de compra, documentación de herencias o donaciones, justificantes de retiradas bancarias, pólizas de seguro, tasaciones, fotografías antiguas o inventarios.
La falta de documentación no implica automáticamente que exista un problema, pero sí puede dificultar mucho la defensa ante Hacienda.
Por eso, cuando se trata de joyas, efectivo, obras de arte u otros bienes de valor, tan importante como conservarlos es poder acreditar su origen.
Las fotografías antiguas, las tasaciones o los justificantes de retiradas bancarias pueden ayudar, pero no siempre acreditan por sí solos el origen, la fecha de adquisición o la conservación del dinero. Su valor dependerá del conjunto de pruebas aportadas.
En Ercilla Asesores estudiamos cada situación y revisamos la documentación disponible para valorar cómo acreditar el origen de los bienes ante la Hacienda Foral de Bizkaia.